Taller de arteterapia para promover el bienestar físico, mental y emocional de las adolescentes de nuestras residencias

La sesión comienza con la fase de caldeamiento (en musicoterapia, el caldeamiento (o warm-up ) es la fase inicial de la sesión diseñada para preparar a los participantes física, emocional y socialmente para el trabajo terapéutico profundo.

Es mucho más que un simple «romper el hielo»; es el puente necesario para dejar atrás el mundo exterior y entrar en el espacio simbólico y seguro de la terapia).

A continuación, empieza la actividad principal: cada participante eligió un instrumento y se familiarizó con él para posteriormente realizar una improvisación conjunta; comenzó una persona y respetando turnos, se fueron añadiendo las demás adolescentes a la improvisación. (En musicoterapia, la improvisación es una creación libre, sin partituras ni juicios. No hace falta «saber de música». Sirve para expresar emociones, conocer nuevas habilidades, fomentar la escucha mutua y practicar roles sociales (liderazgo, apoyo, iniciativa) en un contenedor seguro).

Durante un tiempo se estuvo improvisando y posteriormente se pasó a grabar en audio la improvisación. Una vez finalizado, se escuchó entre todas las participantes el audio y se eligió en consenso la parte que más les gustaba.

Como actividad de cierre se planteó un mandala en A3 grupal (En arteterapia, un mandala es una obra plástica (dibujo, pintura, collage o incluso construcción con objetos naturales) realizada por varias personas simultáneamente sobre un soporte circular. El círculo actúa como un contenedor simbólico que delimita el espacio de trabajo y ofrece seguridad psicológica al grupo.Para personas con mucha ansiedad o desorganización interna, la estructura cerrada del mandala ofrece un orden que el papel en blanco rectangular a veces no da. Al trabajar todos en el mismo formato, surgen dinámicas sociales reales:

  • ¿Respeto el espacio del otro o invado su dibujo?
  • ¿Me quedo solo en mi borde o me atrevo a ir hacia el centro?
  • ¿Cómo reacciono cuando alguien «mancha» lo que yo he hecho? Es un escenario seguro para ensayar la convivencia y el respeto mutuo.) donde cada una pudiera expresar su experiencia en esa improvisación (pasamos de lenguaje no verbal a lenguaje simbólico e integración). Comparten y aceptan las intervenciones de las demás. Se le puso título y decidieron regalárselo a su educadora María

 

OBJETIVOS PLANTEADOS

  • Fomentar la escucha activa (para coordinarme musicalmente necesito escuchar qué y cómo están tocando mis compañeras).
  • Facilitar la expresión emocional (a través de la elección del instrumento, volumen, ritmo y demás características del sonido que emiten pueden desahogar emociones reprimidas o no entendidas).
  • Crear un lugar seguro sonoro y espacial (puedo hacer lo que necesite y el grupo me sostiene musicalmente, en este círculo puedo expresarme libre).
  • Generar sentimiento de identidad grupal (selección de parte de la impro que a todas nos gusta, “nosotras sonamos así”, elección de título, compartir una obra de arte en conjunto).
  • Desarrollar habilidades sociales como el respeto de turnos, la adaptación a las propuestas de las demás y propias (en un lenguaje no verbal).
  • Flexibilizar la autoexigencia (aceptación del resultado final aunque no lo podamos controlar. Aceptación propia y ajena).
  • Integrar lenguajes nuevos de regulación emocional (música y dibujo).

 

OBJETIVOS CONSEGUIDOS

Construir una escucha activa más presente.

Facilitar la expresión emocional.

Crear un lugar seguro.

Generar sentimiento de identidad grupal.

Reforzar la identidad y autoestima.

Desarrollar habilidades sociales.

Reducir la ansiedad.

Flexibilizar la autoexigencia.

Integrar nuevos lenguajes de regulación emocional.