QUIÉNES
SOMOS

1.-HISTORIA

Fusara es el fruto de la fusión de dos fundaciones: La Fundación Santamarca, constituida en 1907, y la Fundación San Ramón y San Antonio, constituida en 1925. Ambas fundaciones fueron creadas por ciudadanos particulares, Dª Carlota Santamarca y Donato en el caso de la Fundación Santamarca, y Dª Antonia González Pérez en el caso de la Fundación San Ramón y San Antonio. La fusión se lleva a cabo en el año 2008 a iniciativa de los patronos de ambas fundaciones.

 

FUNDACIÓN SANTAMARCA

Bartolomé Santamarca fue un banquero de la sociedad madrileña isabelina, ennoblecido con el título pontificio de Conde -convertido más tarde en título del Reino-, que, a su muerte en 1874, transmitió la colección a su hija Carlota, Duquesa de Nájera y Condesa de Santamarca. Ésta, a su vez, viéndose viuda y sin descendencia, dejó en herencia al Asilo Santamarca, instituido por ella misma, su palacio y los bienes que contenía, entre ellos las obras de arte adquiridas por su padre. El palacio no pudo conservarse, pues su solar fue incorporado en 1927 al edificio del Banco de España. Sin embargo, sus albaceas testamentarios construyeron un nuevo colegio-asilo a donde pasó la colección reunida por la familia.

De la colección, al parecer, existe un inventario y tasación, redactado por Luis Pérez Bueno y Antonio Méndez Casal en 1926, que recoge veintiocho cuadros, grabados y tapices. La guerra civil constituyó una dura prueba para la colección. La Junta Delegada del Tesoro Artístico la incautó, y sus piezas, o al menos las más significativas, fueron clasificadas y fotografiadas, almacenándose en los depósitos del Museo Arqueológico Nacional y del Museo del Prado. Aunque algunas obras se perdieron, según parece éstas fueron pocas y de escasa importancia. De tal modo, al concluir la guerra, la colección fue devuelta al colegio y asilo. Desde entonces, la colección se vio sumida en un largo periodo de olvido y las piezas que la integran sufrieron un imparable proceso de deterioro.

Durante todo este tiempo de olvido sólo algunos estudiosos hicieron por conocer algunas obras de la colección que, al tiempo, fue adquiriendo un carácter casi secreto, fenómeno impulsado por la reserva de la propia institución. Sin embargo, hubo una serie de artículos de investigación y exposiciones con los que se consiguió empezar a conocer la colección y sacar a la luz algunas de sus piezas. Así, el Museo del Prado restauró algunos lienzos madrileños del siglo XVII para la Exposición del Centenario de Pereda (1978-1979), que contó con tres piezas procedentes de la Colección Santamarca. Otras dos se exhibieron en la Exposición del Centenario de Calderón de la Barca (1981-1982) y, con motivo de la gran exposición de Pintura española de Bodegones y Floreros de 1600 a Goya, organizada por el Prado, se expusieron algunas de sus naturalezas muertas (1983-1984). Asimismo, en 1984, en la sala de exposiciones del Banco Exterior de Madrid, se exhibieron treinta y seis obras de la colección Santamarca restauradas por la Fundación Banco Exterior, bajo al dirección de Pérez Sánchez que en 1981 realizó un inventario bastante completo, acompañado de un repertorio fotográfico, con el fin de identificar las obras presentes en la colección -un total de 207 pinturas- y dar un punto de partida para su conocimiento.

Pero es en el año 2004, tras el nombramiento como Vicario para las Fundaciones de Don Adolfo Lafuente Guantes, y su periodo como presidente de la Fundación Santamarca, cuando se inicia un importante impulso de modernización en la gestión económica y patrimonial de la institución, y entre ellos se retoma el interés propio por tan excelente Colección, que además de poseedores orgullosos somos responsables de su Gestión.

Esta nueva etapa comienza con la búsqueda de una nueva ubicación para dotar de las mejores condiciones de seguridad y conservación, cuestión básica y principal en el primer momento.

Posteriormente se llega a un acuerdo para realizar un pormenorizado inventario de la Colección no solo de aquellos bienes pictóricos, sino de todos aquellos con un valor histórico. Resultado excelente que culmina con una exposición de más de cuarenta y cinco piezas en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y con el préstamo por de su preciosa serie de “ niños jugando “, de Don Francisco de Goya.

La siguiente fase es la de la restauración de los cuadros, en primer lugar, a través de acuerdos con el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), donde se obtiene de forma gratuita la restauración de, hasta ahora, nueve de los mejores lienzos de la Colección.

En la actualidad la Fundación ha iniciado una propia y activa gestión cultural con un triple objetivo: en primer lugar la catalogación completa de la Colección a través de un completo sistema de fichas que en un futuro puedan servir no solo a nuestra entidad sino también a cualquier estudioso o museo interesado. En segundo lugar, la continua restauración de aquellos cuadros siguiendo un doble criterio de importancia y deterioro. Y en tercer lugar, un proceso de exposición con un, también, triple sentido: poner en valor tan excelente Colección, el disfrute de la sociedad de tan fantástico patrimonio, y dotar de recursos a la Fundación para los trabajos anteriormente expuestos. En esta línea la Fundación en esta nueva etapa ha participado más o menos activamente en diversas exposiciones.

FUNDACIÓN SAN RAMÓN Y SAN ANTONIO.

Dª Antonia González Pérez

2.-MISIÓN, VISIÓN y VALORES

MISIÓN

Recoger, sustentar y educar a menores de edad, preferentemente carentes de medios económicos suficientes y a la vez necesitados de ambiente familiar. Subsidiariamente, ostentar la titularidad de los Centros Escolares en los que se desarrollan las actividades fundacionales.

La Fundación entiende que esta tarea no puede reducirse solo al cuidado material y académico de los menores, sino que exige también ofrecerles un horizonte ético que les ayude a comprender su dignidad e interpretar su propia historia para gestionar sus circunstancias personales.

La Fundación contribuye a promover la educación como instrumento de cambio social, facilitando el desarrollo integral de las niñas y adolescentes que conviven en nuestras residencias.

Somos una Fundación que busca trabajar en misión compartida entre la Comunidad Educativa y las familias de los Colegios y sus Residencias, en el desarrollo de sus hijos/as con una formación centrada en las personas, mediante una enseñanza de excelencia académica, integral e inclusiva, para que sean personas con un proyecto vital íntegro y comprometido con las necesidades sociales y el desarrollo sostenible en un mundo globalizado, colaborativo y cambiante.

VISIÓN

A través de los centros y residencias, apostamos por colocar al alumno como protagonista de su propio aprendizaje, favoreciendo su desarrollo integral y equilibrado, en base a los pilares educativos: aprender a hacer, aprender a aprender, aprender a ser y aprender a convivir.

Pretendemos dar una respuesta socioeducativa integral y de calidad a las menores en situación de vulnerabilidad, proporcionando un ambiente de cercanía y familiar donde las menores se sientan acogidas y apoyadas a través de la afectividad, el respeto y el dialogo, siempre con el respeto y aceptación de los demás y de sus opiniones como requisitos básicos de la cooperación y el trabajo en equipo.

Nos basamos para todo ello, en la transparencia, coherencia y criterios éticos de la gestión y uso de los recursos económicos y de calidad.

A esta identidad institucional se suma la dimensión pastoral, que propone a Jesucristo como referencia profunda para el desarrollo humano. FUSARA no pretende imponer creencias, sino ofrecer caminos de sentido, experiencias de encuentro y recursos para que cada menor pueda afrontar sus preguntas vitales y sentirse acompañado en sus procesos personales.

VALORES

VALORES en los que se inspiran el trabajo y dedicación de la Fundación y desde los que se promueven su actividad:

  • Diversidad.
  • Integración.
  • Unidad.
  • Solidaridad.
  • Acogida.
  • Respeto.
  • Alegría.
  • Humildad.
  • Confianza.
  • Compromiso.

 

Estos valores, profundamente coherentes con la tradición cristiana, encuentran su raíz en el Evangelio y en la visión que Jesucristo ofrece sobre la dignidad humana: una dignidad no condicionada por la procedencia social, el rendimiento académico o la situación familiar.

Por último, considerar los siguientes PRINCIPIOS FUNDACIONALES:

  • Acoger en las Residencias a niñas y adolescentes que, por situaciones de carencias familiares y precariedad económica, se encuentren en situación de necesidad.
  • Dotarlas de formación y de aquellos recursos necesarios para su desarrollo personal en igualdad de condiciones con el resto de niños/niñas y adolescentes de su entorno.
  • Educarlas en aquellos valores cristianos que las fundadoras expresaron por escrito en su acto fundacional originario.
  • Ofrecer educación oficial obligatoria y voluntaria hasta los dieciocho años.
  • Impartir enseñanzas no oficiales que enriquezcan el desarrollo personal de las menores.
3.-ESTRUCTURA y ORGANIZACIÓN

Fusara tiene como órgano de gobierno a su Patronato, que está compuesto por:

Don José Cobo Cano

Presidente

Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid. Representado por D. Fausto Marín Chiva.

Don Pedro Pablo Dones Sabrido

Patrono Nato

Rvdo. cura párroco de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora.

Don Juan José Degroote Castellano

Patrono Nato

Rvdo. cura párroco de la Parroquia San Juan de Ribera.

Doña Coro Morales Asua

Secretaria

Miembro no patrono

La Gerencia de la Fundación es la encargada de llevar a cabo los mandatos del Patronato así como dirigir y tomar las decisiones de la operativa diaria de la Fundación.

El cargo de Gerente está desarrollado en la actualidad por D. Javier Cortezón Martín, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la UAM y postgrado de Alta Dirección por el IESE, y con amplia experiencia profesional en la empresa privada y entornos multinacionales.